martes, 2 de octubre de 2012

No se lo que quiero, pero lo quiero mucho.


He aquí una de las grandes verdades del planeta tierra. Si ayer queríamos un Nokia con el “Snake”, hoy queremos un Smartphone que sale gratis aunque tengas una tarifa de 30 eurazos mensuales, gentileza de Movistar o equis compañía telefónica, benditas sean. Como diría mi padre, la sociedad está hecha para crearnos necesidades, porque tu me diras qué somos hoy en día los jóvenes sin Tuenti, Facebook o Whatsapp. Antes, con una simple llamada al fijo de los amigos bastaba para quedar. Ahora, hay que fardar de juergones en las redes sociales y posar con tu mejor sonrisa porque si no, me desetiqueto y santas pascuas.

Pero bueno, que yo venía a hablaros de las cosas que más quiero en este mundo, pero que por otra parte, las desconozco, aunque realmente sepa lo que quiero. Explico esta incoherencia que trama mi audaz mente: soy bastante fan de mirar al futuro, tiendo al temido “y si…” autodestructivo y como que a veces me agobio pensando en lo que voy a ser y lo que no. Odio la intriga vital, me lleva por el camino de la amargura. Cuanto mejor sería que nuestras vidas viniesen plasmadas a lo menú de restaurante, sin imprevistos. Hoy no se come lasaña, pues no se come lasaña porque en el menú del día no viene. Y punto.


Como por desgracia, las vidas a la carta no existen, me veo empezando a trabajar de lo mio a eso de los 30 (y con suerte). Ahora mi pregunta es: ¿Qué es lo mio? He ahí el kid de la cuestión. Lo mio es un nosequé que mi cabeza lleva idealizando par de meses, un trabajo de ensueño en el que los niños atienden interesados mis sabias clases, sin rechistar y sin hacer sufrir a su querida profesora, ergo yo. Y llegar a fin de mes y esas cosas chulis que nos llenan de amor y alegría. Todo esto de la noche a la mañana, sin sufrimientos de por medio. El trabajo de mi vida, hecho a medida, para las 12 del mediodía a poder ser, que si no me frustro. Hola, que tal.

Mi paranoia mental de hoy, viene a ser algo a lo Operación Triunfo. Ejemplo: Pongamos que me llamo Marisol, administrativa, 25 años, fan de Alex Ubago y que siempre me ha gustado cantar en la ducha versionando al célebre Pitingo como castigo de Dios por no ir a misa los domingos. Aburrida de mi trabajo como secretaria, me lanzo a probar suerte en el artisteo fácil vía casting de OT. Una vez probado suerte, inesperadamente cuela y me cogen.

Llegan las galas y me limito a imitar a los artistas, porque me ha tocado interpretar una canción de Malú y lo voy a bordar. Finalizo la canción con un seguro “yeah” y micrófono en mano, alzo el puño arriba emulando a los dioses de OT 1. Bustamante, te quiero. Acto seguido llega la valoración del jurado. Y “oh que bien que canta la niña, y que arte, y que salero, y que oissss que te como guapa!”. Tú, en una nube de golosina, saboreando el éxito, porque además has llegado a la final y te has llevado el premio gordo: grabar un disco con una super productora que tiene como iconos a Shakira, Daddy Yankee y demás compañía selecta. Me adoro mucho.

Pero oh! Que desgracia, que el puto disco es más malo que el mismísimo Satán y no se lo encasquetas ni a tu madre, que qué disgusto más grande, hija mía de mi alma y del amor hermoso. El año que viene si eso, de telonera de Andy y Lucas, y con suerte. Hecatombe, catástrofe, fin del sueño. Ahora bien… ¿qué se podía esperar del CD de una tipa que así, de la noche a la mañana se le antojó ser artista? Pues algo así como nada.

Lo mio es algo del estilo. Un querer llegar y besar el santo. A día de hoy, sin acabar la carrera, sin experiencia profesional alguna que acredite mi valía y con un futuro incierto a mis pies, me presento ante vosotros con ansias de encontrar un trabajo inmejorable, porque yo lo valgo y soy muy especial.

1 comentario:

  1. Ju pues para mi es mucho mas emocionante desde que no me auto engaño intentando planear la vida. El futuro tiene que ser incierto, no puedes llegar a un sitio cuando no as empezado a andar... ask relájate, y vete dando pasos pequeños, que ya veras, que a medida que andas encontraras tu camino. y eso te hará organizarte, o planear las cosas, pero siempre a corto plazo, según la marcha. Lo malo es no hacer nada, aunque lo hagas mal, hazlo! prueba cosas nuevas si hace falta, y ya encontraras eso que buscas...pero lo que tu as dicho, las soluciones rápidas son chapuceras, y ademas no te aportan nada. Solo acomodarte y estancarte, por miedo, por esa inseguridad obsesiva, de control falso, hacia tu futuro.
    bueno es mi opinión, no se si sera exactamente a lo que te referías, o si te sirve, pero bueno...jajaja

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