miércoles, 10 de octubre de 2012

#Justicia


25 de septiembre de 2012. Carga policial contra los ciudadanos que se manifiestan pacíficamente frente al congreso de los diputados. El SAMUR confirma que un joven apaleado por los cuerpos de seguridad del estado, ha quedado parapléjico debido a la lesión medular que le han provocado los fuertes golpes. Los españoles se echan las manos a la cabeza por la nefasta y desmesurada actuación de los agentes. Los medios de comunicación también se hacen eco de la noticia y lo de los políticos empieza a no tener nombre una vez más: los de derechas apoyan la carga tildándola de “acertada”, mientras que los de izquierdas fingen sentirse decepcionados por la atroz actuación policial (cito textualmente) “sin precedentes en la democracia”.

Menos mal que de memoria ando sobrada y puedo ofrecer a los altos cargos unos cuantos ejemplos de dudosa actuación policial a lo largo de la geografía vasca. Vamos con el más reciente de todos: 5 de abril de 2012. Carga policial contra seguidores rojiblancos que disfrutan del empate cosechado por el Athletic frente al Schalke 04. La carne de gallina no la ponen los goles marcados por Ibai Gómez y Markel Susaeta, si no la noticia de que un aficionado ha tenido que ser trasladado a un centro hospitalario a causa de la pelota de goma que ha impactado en su cabeza y que ha sido lanzada a menos de 20 metros. Su pronóstico es grave.

Los bizkaitarras, que somos muy de atontarnos con el futbol, llenamos Bilbao con nuestras camisetas y con la rica mezcla de vino y coca-cola. Nos disponíamos a pasar una buena tarde-noche, pero el ambiente festivo no fue posible, preguntemos el por qué a la Ertzaintza y, de paso, al señor Rodolfo Ares. Parece ser que no fueron suficientes los cuatro goles marcados durante el transcurso del partido, que los cuerpos de seguridad decidieron pasar a la contra, para dar el pelotazo final. E hicieron pleno, porque a día de hoy es el tanto mejor recordado de todos los de aquella jornada; el quinto, con nombre y apellido: Iñigo Cabacas, falleció el 9 de abril, tras pasar varios días en coma debido al fuerte golpe recibido.

Duele pensar que Iñigo podía haber sido Mikel, Amaia, Miren, Gaizka o cualquier otra persona que deambulaba por Pozas. Pero fastidia aún más saber que, a día de hoy, cuando se cumplen seis meses de la triste perdida de este aficionado del Athletic, siguen sin depurarse responsabilidades, aún a sabiendas de que la pelota fue lanzada por un miembro de la Ertzaintza, cuya identidad desconocemos. Si este no es un precedente lamentable de esta, nuestra laureada y vitoreada democrazy, apaga y vámonos.

1 comentario:

  1. y de esas mil. Pero el que haya creído que la democracia a existido en algún momento, no se en que mundo a vivido pero desde luego no en el planeta tierra...
    lo de siempre hasta que nuestra parcelita de falsa seguridad no se ve afectada nos la suda lo que le pase al vecino... y luego cuando nos viene la mierda encima nos llevamos las manos a la cabeza... sim+ la mierda de siempre

    Una frase que se me quedo clavada injusta para algunas pero seguramente justa para muchos ...
    tenemos lo que nos merecemos.

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